Muestra





Esta reunión de obras respeta una memoria inestable del surrealismo, o el superrealismo, en Argentina.
El fracaso, para la historia, del primer y único grupo surrealista argentino, el grupo Orión nacido en 1939, permite abordar caminos que desarman lo programático de cualquier vanguardia internacional. La falta de toma de posición para formular una nueva actitud los separó de espacios de trinchera como los que sostuvieron los concretos, quienes desde su claridad deshabilitaron lugares de acción. Podemos pensar a este grupo de artistas como un conjunto que representa lo aspiracional de los movimientos de avanzada en Argentina. La indecisión de Orión permitió que el clima onírico y el desbalance con lo real perduren con cierto anamorfismo en las décadas siguientes.
El surrealismo sobrevive como un momento de investigación adolescente, en el que se mezcla una actitud rupturista con una seguridad en las formas, un momento de indecisión y dudas volcado en una mecánica inesperada.
Las obras, reunidas aquí por dos meses, permanecen juntas por la complicidad que generan entre sí para pensar un momento histórico, un estadio de formación personal y la proyección de un programa vanguardista pensado a posteriori, sin la incomodidad ni la pretensión de un manifiesto.


                                                                                                        Santiago Villanueva