La Vidriera




Dos figuras gravitan, flotan en un espacio reducido, y a la vez proponen una expansión. Las observamos y nos devuelven la mirada. En cualquier momento podrían tomar la calle, pero permanecen inertes, inmutables detrás del vidrio.

La vidriera. Lugar de exhibición y exclusión al mismo tiempo. Geometrías simples y puras enfrentadas a un espectador que no puede abarcarlas por completo, asirlas ni transitarlas.

Dos figuras son ahí, alterando el espacio cotidiano. Lo señalan, lo habitan.

Dos figuras que no necesitan ser iluminadas, son ellas luz en sí mismas.

Dos figuras concebidas en función del espacio, geometrías espaciales, icebergs de luz en una vidriera urbana.

En ese interior cerrado pero visible, el dibujo. Líneas de luz que parecieran preexistir y que Ocello descubre para que nosotros las veamos.


                                                                                                                                                                    Carolina Jozami – Lucas Zambrano